Sueño seguro para mi bebé.
Guía para padres.
¡Mi bebé duerme seguro en un saco de dormir!
¡En posición supina!
¡En un entorno libre de humos!
¡En su propia cuna dentro del dormitorio de los padres!
¡Con lactancia materna en la medida de lo posible!
¡Sin barreras, almohadas ni mantas en la cama!
¡Sin borreguillo ni capa impermeable!
¡Dormir en posición supina, siempre!
Acueste a su hijo en posición supina desde el principio. Se ha demostrado que la posición supina es la más segura para dormir.
A menudo se tiene la preocupación de que un niño en posición supina pueda aspirar el vómito hacia los pulmones con mayor facilidad. No existen pruebas fiables de ello. Su hijo tiene reflejos protectores que también funcionan perfectamente en posición supina. No obstante, cambie la posición de la cabeza hacia la luz cuando duerma, ya que su hijo girará la cabeza hacia ella por reflejo. Esto significa que se debe tumbar al bebé con la cabeza a los pies de la cuna y la siguiente vez con la cabeza en la cabecera de la cuna. Porte y alimente a su hijo en el brazo derecho y el izquierdo alternativamente para que no desarrolle un lado favorito. De esta forma, la probabilidad de que la cabeza se aplane por un lado es muy baja. Además, cuando se ha producido un aplanamiento de la cabeza, ésta suele volver a crecer automáticamente durante el primer año de vida. No utilice cojines de lactancia.
Si su hijo está tumbado sobre usted, asegúrese de que siempre tenga las vías respiratorias despejadas. Cuando su hijo esté despierto y juegue con él, colóquelo de vez en cuando en decúbito prono. En posición prono su hijo puede desarrollar muy bien sus habilidades motoras bajo supervisión y aprender a gatear.
Fumar: ¡no!
Fumar es un factor de riesgo para muchas enfermedades. Fumar no sólo es peligroso para el fumador, sino también para su hijo, tanto durante el embarazo como después del parto. Asegúrese de que su hijo se encuentre en un entorno libre de humos, ¡ya durante el embarazo! Esta petición va dirigida a madres, padres y otras personas fumadoras. No permita que se fume cerca del niño.
Niño cerca
Deje que su hijo duerma en la habitación de los padres durante su primer año de vida, pero en su propia cama. Se estimulará positivamente con los sonidos y movimientos de sus padres. De esta forma no está malcriando a su hijo, él necesita sentirle cerca. También es útil para la lactancia que la cuna esté junto a la cama de los padres.
¡Dormir en una habitación distinta es bastante desfavorable para el sueño seguro del niño!
Sacos de dormir adecuados para evitar taparle y abrigarle en exceso
Para dormir en la cuna no utilice mantas ni sábanas. ¡Ponga a su hijo en un saco de dormir adecuado! – El niño puede taparse la cabeza y la cara con las mantas y sábanas paños o arrastrarse debajo. O su hijo puede liarse con la manta y hundirse en ella. Ambos casos pueden provocarle sobrecalentamiento y reinhalación del aire exhalado. Dado que la cabeza es la superficie que mejor regula el calor del cuerpo de un niño pequeño, es esencial que la cabeza y la cara permanezcan completamente descubiertas.
Importante:
- Asegúrese de que el saco de dormir sea de la talla adecuada para la longitud del cuerpo de su hijo. Los recién nacidos normales usan la talla de ropa 50. Calcule la longitud correcta para el saco de dormir adecuado restando la longitud de la cabeza a la longitud total del niño y añadiendo después 10 cm.
- La abertura para el cuello debe ser lo suficientemente pequeña para evitar que la cabeza del niño se cuele por ahí.
- Las aberturas para los brazos no deben ser demasiado grandes, de lo contrario el niño se deslizaría hacia abajo en el saco de dormir y la abertura para el cuello presionaría el delicado cuello del bebé.
- Si su hijo tiene demasiado frío, es mejor vestirle con prendas más cálidas. ¡Evite en cualquier caso combinar saco de dormir y manta!
Espacio para respirar: evitar la reinhalación y el sobrecalentamiento
El colchón del niño debe ser relativamente firme y transpirable. En la cuna no deben colocarse almohadas, mantas, barreras (cojines para la cabeza delante de los barrotes o en el moisés) o un colchón demasiado blando. La cabeza del niño se hundiría demasiado (profundidad máxima de hundimiento: 1,5 - 2 cm). Esto puede provocar un sobrecalentamiento y la reinhalación del aire expulsado, dificultando que el niño se despierte por reflejo, incluso en situaciones en las que la circulación es crítica.
Los peluches también pueden limitar la circulación del aire y provocar una acumulación de calor si su hijo apoya la cara contra ellos o tiene la cara cubierta con un peluche. Por lo tanto, es mejor fijar cualquier juguete a la parte superior de los barrotes de la cuna. Su hijo no necesita esas cosas mientras duerme.
No utilice una capa impermeable ni borreguillo en la cuna. Son impermeables al aire, por lo que también pueden provocar un sobrecalentamiento. Las mosquiteras largas, las telas o las capas sueltas son peligrosas, pues su hijo puede tirárselas sobre la cabeza o enredarse con ellas.
Temperatura ambiente óptima para dormir
Para dormir es ideal una temperatura ambiente de 16 –18 °C. Asegúrese de que el dormitorio esté suficientemente ventilado (ventile la habitación 2 ó 3 veces al día durante unos 10 minutos).
Los bebés suelen tener las manos y los pies fríos. Esto no indica nada sobre su temperatura corporal. La mejor forma de comprobarlo es con las manos entre los omóplatos: su hijo debe estar caliente, pero no sudar. Su hijo no necesita guantes, gorros ni chaquetas de abrigo dentro de casa. Adapte la ropa a la temperatura ambiente.
Lactancia materna
La leche materna es el mejor alimento para su bebé. Además de los numerosos beneficios ya conocidos de la lactancia materna, hay otro: el sueño de su hijo es más seguro. Intente dar el pecho en exclusiva durante seis meses. Consulte con su pediatra o matrona cuándo necesitará su hijo alimentos adicionales.
No deje de dar el pecho, aunque no pueda dejar de fumar. Sin embargo, garantice un periodo libre de humos en torno a la hora de amamantar; es decir, no debe fumar al menos durante las dos horas previas a dar el pecho.
Chupete
¡Estudios han demostrado que los chupetes hacen que el sueño de los bebés sea más seguro! Sin embargo, no debe darle un chupete a su bebé hasta que la lactancia materna funcione bien. Dese tiempo a usted y a su bebé para ello. Un chupete no debe utilizarse para retrasar o incluso saltarse una toma de pecho. El chupete debe darse siempre después de la lactancia. La necesidad de mamar de un niño debe satisfacerse primero con el pecho de la madre.
Los niños que utilizan chupete para dormir deben recibirlo siempre para dormir. Después del primer año, su hijo ya no necesitará chupete para dormir. Es más fácil destetar a un niño de un chupete que de chuparse el dedo.
Mantener rutinas diarias y rituales cotidianos fijos para los bebés
La necesidad de dormir es, como ocurre con los adultos, diferente e individual para cada niño. Los bebés no suelen dormir de continuo (entre 5 y 6 horas de sueño continuo) hasta pasados unos meses. Su hijo necesita unas rutinas diarias fijas. Cambiar constantemente la rutina diaria y los horarios de las comidas resulta estresante para un niño, y perturba la conciliación del sueño y el sueño continuo, por lo que debe evitarse.
Mantenga una rutina diaria y unos rituales fijos al dar de comer, cuidar y también acostar a su hijo. A veces son circunstancias externas las que impiden que un niño duerma. Sin embargo, en ocasiones es también el ácido gástrico que sube del estómago el que causa el dolor del niño (reflujo gástrico = ERGE). Las flatulencias también pueden hacer que el niño se muestre inquieto.
Si su hijo duerme mal, se muestra muy inquieto o no quiere dormir, consulte al pediatra o la matrona. ¡Los medicamentos calmantes no son, desde luego, la solución a estos problemas!